lunes, 23 de junio de 2014

Resistencia al Imperialismo. China: la Guerra del opio (1839-1842)

La Guerra del Opio fue el conflicto que mantuvieron China y Gran Bretaña entre los años 1839 y 1842. El desencadenante del mismo fue la introducción en China de opio cultivado en la India y comercializado por la compañía británica de las Indias Orientales, administradora de la India. Esta sustancia (una droga estupefaciente) constituía una importante fuente de ingresos para los británicos y servía para equilibrar su balanza de pagos con China al compensar el gasto de las ingentes cantidades de té chino que Gran Bretaña importaba.
El comercio del opio fue rechazado y prohibido por el gobierno chino. Los emisarios enviados por los comerciantes británicos e indios quejándose por el quebranto que tal prohibición causaba a sus intereses, hizo que la Corona británica enviara una flota de guerra que finalmente derrotó a China.
Como consecuencia de este descalabro el emperador chino firmó el Tratado de Nanking, por el que se obligaba a China al libre comercio -el del opio incluido- con Inglaterra, a través de cinco puertos (el más importante de ellos Cantón) así como a la cesión de la isla de Hong Kong durante 150 años.

ACTIVIDAD BASADA EN LA PELÍCULA:
1- ¿Por qué razones el Emperador Chino decide prohibir la entrada y consumo de opio en su país?
2- Menciona los intereses y exigencias de Gran Bretaña en China.
3- ¿Qué resistencias ofrecieron los chinos?
4- ¿Por qué el conflicto es reflejo del imperialismo?

domingo, 11 de mayo de 2014

Imperialismo europeo del siglo XIX: crítica a través de caricaturas







Imperialismo europeo del siglo XIX:



Aspectos a estudiar sobre Imperialismo del siglo XIX:
  • concepto (colonialismo e imperialismo)
  • Motivos o causas (económicas, demográficas, políticas, etc)
  • Consecuencias para las colonias y para las metrópolis (económicas, demográficas, sociales, culturales, etc)
Información en página web: http://www.claseshistoria.com/imperialismo/concepto.htm

martes, 25 de marzo de 2014

LIBERALISMO:

El LIBERALISMO es una corriente de pensamiento económico, político y filosófico que defiende la libertad individual como modo de conseguir el progreso de la sociedad.
La clase social que llevó adelante esta corriente de pensamiento fue la BURGUESÍA.
Desde el punto de vista económico los liberales proponían:
“(…) la completa libertad de la economía producía espontáneamente una ‘armonía natural de intereses’ de los distintos sectores sociales. Si el Estado interviniera alteraría esa armonía y destruiría el flujo natural de las leyes económicas. Por ello el Estado debía limitarse a mantener el orden interno y la seguridad exterior, creando así las condiciones para un correcto desarrollo de las fuerzas económicas en plena libertad. Es el concepto típico del liberalismo económico del Estado como ‘Juez y Gendarme’: mantener leyes internas, castigar a quien las viole, proteger las fronteras, pero no intervenir en absoluto en la vida privada de los ciudadanos, uno de cuyos aspectos es la actividad económica. (…)” [Nahum, "El pensamiento",s.d.]

Uno de los representantes del Liberalismo económico fue Adam Smith.


Desde epunto de vista político sostienen: 
           “(…) Uno de los principales objetivos de los liberales era el de salvaguardar los derechos individuales: reclamaban el respeto de la autoridad para la libertad de palabra, la libertad de expresión, la de prensa, de reunión y de asociación, es decir, fundamentalmente, los derechos políticos del hombre. Para conseguir esto, no había otro camino que limitar la autoridad del soberano y del Estado. Para obtener ambas cosas, la vigencia de los derechos ciudadanos y la limitación del poder estatal, era indispensablemente una Constitución. Ella, según los liberales, sería la garantía de la aplicación de aquellos derechos y de la limitación de este poder (…) Si bien la burguesía liberal pedía una Constitución, no pedía el sufragio universal, y era sobre éste y no sobre aquélla en que habría de basarme la democracia política. (…) son partidarios de un régimen electoral censitario, es decir, basado en la riqueza (sólo aquellos que por poseer determinada cantidad de bienes pagan ciertos impuestos, pueden votar y participar en la vida política de la nación), y por lo tanto, excluyen a la masa del pueblo de los beneficios políticos que su programa reclamaba. (…) Aquí se revela con claridad por qué el liberalismo de ésta época era una ideología típica de la burguesía: porque a través del sufragio censitario la participación política en el Estado era exclusiva de las clases altas (…)” [Nahum, "El pensamiento",s.d.]

miércoles, 19 de marzo de 2014

FORMA DE VIDA DE LA CLASE OBRERA O PROLETARIA (Revolución Industrial)

“En esta fábrica trabajan mil quinientas personas, y más de la mitad tienen menos de quince años. La mayoría de los niños están descalzos. El trabajo comienza a las cinco y media de la mañana y termina a las siete de las tarde, con altos de media hora para el desayuno y una hora para la comida. Los mecánicos tienen media hora para la merienda, pero no los niños ni los otros obreros (...). Cuando estuve en Oxford Road, Manchester, observé la salida de los trabajadores cuando abandonaban la fábrica a las doce de la mañana. Los niños, en su casi totalidad, tenían aspecto enfermizo; eran pequeños, enclenques e iban descalzos. Muchos parecían no tener más de siete años. Los hombres en su mayoría de dieciséis a veinticuatro años, estaban casi tan pálidos y delgados como los niños. Las mujeres eran las de apariencia más saludable, aunque no vi ninguna de aspecto lozano (...). Aquí vi, o creí ver, una raza degenerada, seres humanos achaparrados, debilitados y depravados, hombres y mujeres que no llegarán a ancianos, niños que nunca serán adultos sanos. Era un espectáculo lúgubre (...)” [Charles Turner Thackrah. "Los efectos de los oficios, trabajos y profesiones, y de las situaciones civiles y formas de vida, sobre la salud y la longevidad." 1832.]

"Trabajo en el pozo de Gawber (Inglaterra). No es muy cansado, pero trabajo sin luz y paso miedo. Voy a las cuatro y a veces a las tres y media de la mañana, y salgo a las cinco y media de la tarde. No me duermo nunca. A veces canto cuando hay luz, pero no en la oscuridad, entonces no me atrevo a cantar. No me gusta estar en el pozo. Estoy medio dormida a veces cuando voy por la mañana. Voy a escuela los domingos y aprendo a leer. (...) Prefiero, de lejos, ir a la escuela que estar en la mina." (Declaraciones de la niña Sarah Gooder, de ocho años de edad, 1842.)

“Manchester tiene no menos de 40.000 habitantes. La ciudad está construida de modo que puede vivirse en ella durante años y años y pasearse diariamente de un extremo a otro, sin encontrarse con un barrio obrero o tener contacto con obreros, hasta tanto uno no vaya de paseo o por sus propios negocios. Esto sucede principalmente por el hecho de que, sea por tácito acuerdo, sea por intención consciente y manifiesta, los barrios habitados por la clase obrera están netamente separados de los de la clase media.” [F. Engels. La situación de la clase obrera en Inglaterra. 1845.]


“La miseria es tan grande en Dublín, que un solo instituto de beneficencia, la Mendicity Association recoge cada día a 2.500 personas, esto es, el 1 % de la población, a las cuales atiende únicamente de día, suministrándoles el alimento. Las mismas cosas nos cuenta el Dr. Alison en lo referente a Edimburgo (…), la parte nueva de la ciudad, contrasta con la enorme miseria del barrio pobre. (…). El Dr. Lee, pastor de la vieja Iglesia de Edimburgo, declaró, en el año 1836, que no había visto nunca, antes, una miseria como la de su parroquia. La gente no tiene muebles, les falta todo, a menudo habitan dos parejas de esposos en la misma habitación. Un día visitó siete casas en las que no encontró ninguna cama, en algunas ni siquiera pajas; personas de ochenta años dormían sobre un armazón de madera. Casi todas permanecían vestidas durante la noche. En un sótano había encontrado dos familias de campesinos escoceses: dos de los hijos habían muerto poco después de haber llegado a la ciudad, el tercero estaba moribundo en el momento en que los visitó; para cada familia había sobre el pavimento un montoncito de paja sucia; además, el sótano -donde no era posible reconocer a una persona en pleno día- también daba alberque a un asno. (…) Las casas de las ciudades escocesas tienen, generalmente, cinco o seis pisos y cada una está habitada por un gran número de familias. ‘Estas calles -dice un diario inglés en un artículo sobre las condiciones sanitarias de los trabajadores en las ciudades- son tan estrechas, que desde la ventana de una casa se puede entrar en la casa de enfrente, y las casas son altas como torres, de modo que la luz apenas puede penetrar en los patios y las calles. En estos lugares de la ciudad no existen cloacas, ni hay en las casas cañerías o retretes, y, por lo tanto, cada noche, todas las inmundicias, los residuos y excrementos, de por lo menos 50.000 personas, son arrojados a los albañales, de modo que, a pesar del barrido de las calles, se produce una capa de suciedad estancada y un olor nauseabundo. Y con esto, no solamente se ofende la vista y el olfato, sino que además está dañada, en alto grado, la salud de los habitantes.’ (…) Las habitaciones de las clases más pobres son, en general, muy sucias, y evidentemente no han sido nunca limpiadas; constan, en la mayoría de los casos, de una sola pieza, que por la pésima ventilación y a causa de las ventanas rotas e inadecuadas, es fría, muchas veces húmeda y se encuentra en parte bajo tierra, siempre mal amueblada y, por lo tanto, inhabitable. El agua se obtiene sólo de pozos públicos, y la fatiga requerida para bombearla justifica, naturalmente, todas las suciedades posibles. (…) Las mismas condiciones encontramos en todas las ciudades industriales. (…)” [F. Engels. La situación de la clase obrera en Inglaterra, 1845.]

Situación de la clase burguesa: “La burguesía domina. Ella es la nueva aristocracia, la nobleza del siglo XIX. (...) La burguesía domina porque maneja todas las fuerzas sociales; porque posee las fuentes de riqueza, los instrumentos de trabajo, el crédito. El gobierno es tributario suyo, igual que la nación. Por ella el pueblo vive; por ella muere. Ella es, en fin, señora y reina del mundo social. Este dominio está consagrado, proclamado por las instituciones políticas. Es la burguesía quien hace la ley y quien la aplica.”. [Duclerc, E. Diccionario político y enciclopédico. París, 1842].

Boulevard París (zonas frecuentadas por burgueses)
Barrio obrero

CONSECUENCIAS DE LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

Para informarte de las transformaciones demográficas y sociales de la Revolución Industrial, lee en la siguiente página:
http://www.claseshistoria.com/revolucionindustrial/transformacionessociales.htm

martes, 11 de marzo de 2014

LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL:

Entre 1760 y 1840 se produjo, en algunas regiones de Europa occidental, un aumento de la producción de artículos debido a la utilización de nuevas máquinas y fuentes de energía. Junto a los cambios económicos, la creciente urbanización y el surgimiento de nuevos grupos sociales dieron origen a la sociedad industrial contemporánea.

¿Por qué “Revolución Industrial”?:
Fueron los franceses, a comienzos del siglo XIX, quienes usaron por primera vez la expresión “Revolución Industrial” para resaltar la importancia de la mecanización en la industria. Comparaban las consecuencias económicas con la revolución política que puso fin a la monarquía absoluta francesa (1789).

El concepto “revolución” refiere a la rapidez y profundidad de los cambios políticos, económicos y a sus efectos en la vida social. El término fue adoptado por economistas e historiadores y estuvo sin discusión durante casi dos siglos. Actualmente, muchos estudiosos matizan la idea de revolución, por entender que las transformaciones no fueron una ruptura brusca y repentina, sino el resultado acumulativo de largos procesos previos.

¿Dónde comenzó la “Revolución Industrial”?:
Inglaterra fue la pionera, aunque el fenómeno difirió según sus regiones.
Toda una serie de factores confluyeron en el siglo XVIII para que fuese en Inglaterra donde se
diera por primera vez: abundancia de carbón mineral, combustible de las máquinas a vapor y
buenas comunicaciones terrestres y fluviales, como puertos y puentes. Asimismo, existencia de capitales fruto de la actividad comercial, posibles de ser invertidos en la industria y artesanos con mentalidad abierta al cambio y a la invención de máquinas nuevas. Por último, un gobierno y una legislación respetuosos de la propiedad privada, la libre empresa y la libre competencia, con mercados en los territorios coloniales.


Características generales:
Más allá de la discusión entre los historiadores
por el término, la Revolución transformó la relación del hombre con la naturaleza y con los demás hombres. Sus consecuencias sí provocaron un gran impacto. En general, el proceso abarcó fenómenos económicos y sociales. Algunas características fueron:
  • Aumento de la producción agrícola: el cercamiento de los campos en Inglaterra sustituyó el uso común de las tierras y consolidó la propiedad privada del suelo. Además hubo cambios en las técnicas y los métodos de trabajo, lo que llevó a que aumentara la productividad agrícola.
  •  Aumento demográfico: los avances agrícolas permitieron más cantidad y variedad de alimentos, generándose una mejor nutrición para la población. Además, los matrimonios comenzaron a efectuarse a más temprana edad, aumentando así el número de hijos por pareja.
  • Introducción de máquinas que multiplicaron la capacidad de producción de bienes: La industria textil fue la más beneficiada con las nuevas máquinas, que aceleraban el proceso de hilado y tejido con menor esfuerzo humano.
  • Uso de nuevas fuentes de energía para mover las máquinas: Un invento de gran importancia fue la máquina a vapor, accionada por la presión del vapor de agua al hervir. Más tarde, la energía del vapor de agua se aplicó a los transportes revolucionando las comunicaciones en Europa y el mundo.
  • Producción organizada para vender en mercados cada vez más amplios: producir para un mercado más amplio y no para el ámbito doméstico, cambió las reglas del trabajo. Los propietarios de las industrias (burgueses) trataron de conseguir mano de obra, materias primas y máquinas al menor costo posible. De ese modo podrían vender más barato, tener más ganancia y ganar clientes.
  • Migración masiva de la población campesina a la ciudad: la productividad agrícola produjo muchos campesinos desempleados en el campo, los cuales emigraban a las ciudades en busca de trabajo. Acá la industria ofrecía oportunidades, pero ir a la ciudad planteó problemas de alojamiento y saneamiento. Había exceso de mano de obra, lo que hacía que sus salarios eran muy bajos para mantener a toda la familia, lo que hacía que trabajaran todos los integrantes, inclusive niños.
  • Nueva organización del trabajo en unidades de producción llamadas fábricas: talleres y manufacturas existieron desde la Antigüedad. Ahora aparece la fábrica:  era una unidad de producción que comprendía uno o más establecimientos. Tanto las máquinas como las herramientas eran propiedad del dueño de la fábrica. 
  • Surgimiento de la clase obrera (clase proletaria): fueron la mano de obra de las fábricas que trabajaban a cambio de un salario. Las tareas estaban divididas de modo que cada obrero cumplía una parte del proceso de fabricación del producto, estableciéndose la división del trabajo. Esto marcaba una gran diferencia con la manufactura doméstica o artesanal, donde generalmente el autor del trabajo empezaba y terminaba el producto. La jornada de trabajo tenía horarios estrictos, donde relojes y campanillas marcaban los tiempos correspondientes. Los capataces vigilaban la ejecución de las órdenes y ponían multas en caso de incumplimiento. Obreros eran hombres, mujeres y niños. Recién a comienzos del siglo XIX, los trabajadores empezaron a formar sindicatos para defender sus derechos. 
  •  Afirmación de una burguesía industrial: esta clase social nacida en el siglo XIV, ahora estaba totalmente enriquecida. Eran los propietarios de las grandes tierras y de las fábricas. Su finalidad era obtener ganancia, por lo que decidía qué había que producir y a qué precios debían venderse los productos. A diferencia de la clase trabajadora, vivían en los nuevos barrios residenciales de las ciudades y frecuentaban los clubes, los salones y los bailes.